martes, 27 de mayo de 2014

accidentes en la poblacion infantil

Los accidentes pueden ocurrirles a cualquiera, es un hecho eventual. Pero sin ser un experto en la materia, parece claro que un niño sin supervisión, que no sabe cuidar de sí mismo, está expuesto más a los accidentes. Por eso nos sorprenden los datos que señalan que muchos niños pequeños se quedan solos en casa.
La European Child Safety Alliance señala que en la Unión Europea mueren más niños por lesiones que por enfermedades infantiles y muchas de estas lesiones se producen cuando los niños están solos en su hogar. Nos preguntábamos ayer al hilo de estos datos si dejaríais a los niños pequeños solos en casa y es que hay un número significativo de padres que sí lo hacen.
Las cifras se han hecho públicas estos días gracias a un estudio elaborado por la Fundación Mapfre junto la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, titulado “Accidentes en la población infantil española”. En él se conocen los hábitos de la población en relación con la prevención de accidentes infantiles y la repercusión de los mismos sobre la salud de los niños.
Al final analizaríamos el tema de la responsabilidad de los accidentes infantiles y es que los padres no estamos muy dispuestos a aceptarla en el caso de descuido o negligencia...
Estos son algunos de los datos que se extraen de los cuestionarios a las familias de las distintas comunidades autónomas de España:
Alrededor del 90% de los encuestados cumplen más de tres medidas de protección-prevención: en el parque, dejan a los niños en las zonas de juego adecuadas para su edad, comprueban las etiquetas de los juguetes y los padres ofrecen a sus hijos los juguetes adecuados para su edad y guardan los medicamentos fuera de su alcance.
Las medidas de protección utilizadas en menor medida por las familias (el 50% o menos) guardan relación con el mobiliario del domicilio: seguridad y protección en puertas, esquinas de muebles, ventanas y escaleras.
El 57,2% de los accidentes se produjeron en escuelas, parques, jardines y vías públicas, y el 42,8% sucedieron en el hogar.
Como señalábamos ayer, el 9,1 % de los menores de 12 años se quedan solos en casa en algún momento, destacando que incluso niños que no llegan al año se quedan solos. La frecuencia de accidentes domésticos aumenta cuando están solos en el hogar.
Los accidentes en el hogar son más frecuentes cuanto menor es la edad del niño y el porcentaje de accidentes padecidos en la escuela y lugares de ocio aumenta cuando el niño es mayor.
En los accidentes domésticos, el lugar dónde más frecuentemente se produjo fue en el salón o sala de estar (23,8%) seguido por los dormitorios de los niños (10,2%), los dormitorios de los padres (9,3%) y en la cocina (10%).
De los accidentes producidos fuera del hogar, los más frecuentes sucedieron en la escuela (44,6%), en el jardín o parque público (21%) y en la vía pública (20%).
Los tipos de accidentes más frecuentes son: caídas al suelo o desnivel (56'7%); golpes contra objetos, personas o animales (26'2%); quemadura (6%); corte o pinchazo (4'3%).
El 18,3 % de las familias no saben a qué número de teléfono tienen que llamar en caso de urgencia.

dolor de cabeza frecuente en los niños

La mayoría de dolores de cabeza o cefaleas infantiles puntuales no son de origen visual, pero sí existen algunos casos en los que se halla esta causa subyacente. Por eso, si al niño le duele a menudo la cabeza, hemos de valorar la posibilidad de llevarlo al oftalmólogo. Muchas veces, acudimos primero al pediatra y allí nos pueden remitir al especialista si se sospecha que el dolor de cabeza del niño puede ser de causa ocular.
Y ¿cómo podemos nosotros saber si ese dolor de cabeza es de origen visual? Existen ciertos indicios que al menos nos lo permiten sospechar. El primero, es que la cefalea se relaciona con el uso visual específico o continuo (pintar, ver la tele, leer...).
Este tipo de dolor de cabeza no suele presentarse por las mañanas, que es precisamente cuando la vista está descansada. También puede que observemos que mejora los fines de semana, cuando el niño se despoja de muchas tareas escolares.
Aunque el tipo de dolor es difícil de definir (más cuando hablamos de niños), en el caso de los dolores de origen visual hablamos de dolores continuos "sordos", no como las jaquecas que surgen en "brotes".
Respecto a la localización del dolor, suele ser frontal (frente, parte media de la cabeza) o periocular (alrededor de los ojos) y no un dolor hemicraneal (duele un lado de la cabeza, derecho o izquierdo).
La cabeza puede doler por un defecto de refracción por dos motivos principales: el niño hace un esfuerzo grande por enfocar (lo que ocurre a veces en las hipermetropías); las imágenes que llegan al cerebro se distorsionan (a veces pasa con astigmatismos o con gafas mal graduada
s).
Sea como sea, si el dolor se prolonga en el tiempo hay que buscar su causa para que el pequeño no sufra y, como hasta los ocho años la visión del niño está en formación, se puede actuar en el caso de que esas cefaleas sean de origen visual.
Además, recuerda que se han de realizar las consultas necesarias al oculista ya que está comprobado que a menos revisiones oculares, más problemas de visión en los niños. La detección temprana importa en cualquier problema ocular.
En definitiva, el dolor de cabeza infantil puede ser debido a problemas en la visión si tiene las características arriba descritas, por lo que conviene llevarlo al oftalmólogo y no dejar pasar estos dolores tan molestos para el niño (y para cualquiera...).